Vamos a comenzar salpimentando y pasando por harina los lomos de salmón.
En una cazuela vamos a echar el vino para dejarlo reducir a fuego fuerte a la mitad.
Untamos con 25 g de mantequilla una fuente y colocamos los lomos de salmón.
Añadimos la nuez moscada, el vino que hemos reducido y lo cubrimos con papel de aluminio.
Lo dejamos en el horno que se cocine bien (poche) hasta que esté en su punto (unos 10 minutos).
Para preparar la salsa, vamos a batir las yemas en otro recipiente. Lo colocamos al baño María e incorporamos la nata líquida y los 100 g de mantequilla.
Vamos a reducir esta mezcla a la mitad removiéndolo hasta que tengamos una salsa ligada y homogénea. Corregimos a nuestro gusto con la sal y la pimienta.
Como un buen truco, podemos añadir un poco del líquido que haya soltado el salmón en el horno.