Pide en la carnicería que limpien bien todas las carnes de huesos, nervios, etc y que lo corten en tiras de 2 cm de grueso por 8 ó 10 de largo
Poner las carnes en un recipiente hondo y agregarles todos los ingredientes del adobo, moviéndolo bien con las manos para que se mezclen e impregnen muy bien. Dejar reposar esta preparación en el frigorífico durante 3 días, removiendo una vez cada día.
Concluido el reposo, pasar la preparación por una máquina picadora una o dos veces, según la textura que queramos dar al paté, reservando algún higadillo entero. Amasar a mano concienzudamente y agregar un poco de nata líquida.
Forrar uno o varios moldes rectangulares con lonchas de hojaldre, procurando que sobresalga por los bordes
Rellenar los moldes con la preparación hasta la mitad, apretando bien con la mano para que no queden huecos. Colocar los hígados que tenemos reservados cortados en tiritas y terminar de llenar el molde.
Cubrir la masa con hojas de laurel y salpicar unas bolas de pimienta. Doblar las lonchas del hojaldre hacia adentro.
Poner sobre cada molde una tabla que quepa dentro y poner encima algo de peso.
Cocer los moldes a baño maría a 200 grados durante hora y cuarto.
Sacar los moldes del baño maría y dejar enfriar, 12 horas como mínimo para apreciar todo su sabor y perfume.